Asesino

¿Quién les paga a esos padres la vida de su hija? ¿Quién les devuelve su sonrisa, hoy apagada? ¿Por qué no se depuran responsabilidades? Ese funcionario, ese juez. Ese ministro y ese maldito código penal inclusivo, redentor, con tanta virtud de reinserción como capacidad para matar. ¿Quién cojones merece una segunda oportunidad después de haber decidido unilateralmente negársela a otro? ¿Quién arrebatando la vida merece el perdón de la sociedad?

No ha lugar el debate. No existe la posibilidad de diálogo. No comprendo cualquier otra postura ni conducta. No entiendo cómo se habla, cómo se debate con tanta ligereza y frivolidad el que un asesino merezca o no una reincorporación a la ruleta social.

Una persona que arrebata la vida a otra inocente sin que medie nada más, jamás merecerá libertad alguna posible, ni permisos, ni gimnasios, ni actividades… La pena de muerte nos convierte en eso mismo que ellos o en divinos justicieros, mas la cadena perpetua sin derecho ni privilegio alguno nos hace justos y humanos.

Al pueblo inocente pan y circo. Al asesino cobarde pan y agua.


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