(Música de Los Condenaos)
El amor no reconoce ni al rico ni al más plebeyo.
El amor conjuga el verbo escapar hacia un cielo bello.
Si te nubla la razón nunca será un amor sincero.
Si te quema el corazón guárdalo, que es verdadero.
El amor, si es puro no te rompe, te abandona ni quebranta.
El amor profundo te recoge, te acaricia y te levanta.
El amor no entiende de prisiones, ni de lenguas, ni certezas,
pero te fabrica una sonrisa y en el alma una promesa
que de amor te hace volar,
hasta un lugar
tan escondido
del universo, del universo…
Donde la luna es el vientre
que se fecunda y convierte
el beso lento en el alba,
con la mujer adornada
que atrapa como si nada
de tus costillas la calma.
Donde hay amor no hay pecado,
por más que lo hayan colmado
de religiones e iglesias.
Es el amor quien te reza
tan poderoso y humano,
y tan divino y caliente.
Duerme el amor en mis brazos…
vaya a ser que al arrullarlo
yo lo despierte.

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