(Música de El Golfo de Cádiz)
Mírame
con mi cuerpo en hambre,
desnudo y temblante.
Derrama mi sangre
y dispara con ella.
Mírame,
ya no tengo prisa,
deshuésame lento.
Este es tu momento
y atiende a la prensa con una sonrisa.
No es tu condición
genocida y ladrón,
esto es por tu pueblo.
Es tu guerra tan sagrada y tan santa con Dios,
que bendices y que esperas cada nuevo día
los muertos que te cuenta un pelotón suicida.
No tienes cojones
pero sí tienes dotes de mando,
para en el bando
de los valientes
formar cien batallones
y armar hasta los dientes
a esclavos, sicarios,
a terroristas, a hombres de estado
defenestrados
por su bandera.
Las putas en tu cama
y el vino en tu nevera.
Mírame,
grábate mi nombre en tu negra conciencia
que, con mi sentencia,
vendré yo a buscarte
junto con mi padre,
mi amigo, mi primo,
mi niña, mi abuela,
mi tío y mi hermano.
Tú lávate las manos
que presides mesa
con generales curtidos,
y con recién nacidos
que no pueden mamar
sin mamá, sin mamá…
Y mientras que occidente
impasible y pendiente
recoja doctrina…
Recen por Palestina.

Deja un comentario